LA SONRISA DE ALVARO
- Lina Alzate
- 7 jun 2025
- 1 min de lectura
Camila conoció a Álvaro en una cafetería. Tenía una sonrisa deslumbrante, modales impecables, y una mirada cálida que hacía fácil confiar en él. Tras semanas de citas perfectas, se mudaron juntos a un departamento pequeño pero acogedor. Álvaro cocinaba, cuidaba de las plantas, y siempre tenía un gesto dulce para Camila.
Era, en resumen, perfecto.
Pero algo le inquietaba.
Camila notó que Álvaro nunca hablaba de su pasado. No tenía redes sociales, ni fotos familiares, ni amigos. Cuando ella preguntaba, él sonreía y cambiaba de tema.
Una noche, mientras él dormía, Camila decidió mirar dentro de la caja fuerte que él mantenía cerrada en el armario. No fue difícil adivinar la clave: su fecha de aniversario. Dentro había algo extraño. No documentos, ni dinero.
Había una carpeta. Con fotos.
Todas de ella.
Algunas recientes, otras de años atrás. Incluso una del día en que se conocieron, tomada desde otro ángulo. En una, estaba dormida en su antigua casa. En otra, abrazaba a un exnovio, en un viaje que ni siquiera recordaba haber compartido en línea.
El corazón le martillaba el pecho.
Guardó todo como estaba, fingió que no había visto nada. A la mañana siguiente, se comportó como siempre. Álvaro la besó en la frente y le dijo:
—Dormiste muy inquieta anoche. ¿Soñaste algo raro?
Camila sonrió.
Y nunca volvió a dormir tranquila.
By María García




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